La bipolaridad va más allá de un estado de ánimo que cambia súbitamente debido a un acontecimiento o una pelea: la bipolaridad es sentir la más intensa depresión (sin razón alguna), y a la vez, la más intensa euforia.
Son episodios temporales (aunque a veces duran meses), de una profunda tristeza sin razón aparente, días de fatiga, agotamiento VERDADERO, te despiertas y después de dormir 12 horas, sigues teniendo sueño, sintiéndote cansado, te dices a ti mismo que hoy harás algo mas, que si iras al gimnasio, que saldrás a caminar, que realizaras todos esos planes que tenias cuando te fuiste a dormir, sin embargo, te sientes tan triste, deprimido, inútil, que no quieres hacer nada, a pesar de lo que te digan, NO ES ALGO QUE PUEDAS CONTROLAR, es un estado mental, es un trastorno psiquiátrico.
Eres infeliz: tienes sentimientos de inutilidad, vacio y desesperación.
Ideas constante sobre muerte y suicidio, tienes crisis, etapas de ansiedad terribles donde piensas que nadie te comprende, resultas insoportable a los demás y haces que se alejen de ti, incluso aquellos quienes te quisieron o te amaron alguna vez.
Leí un artículo que decía que el 5% de los pacientes de bipolaridad en México terminaban suicidándose. Y eso es solo los pacientes diagnosticados, cuanta gente habrá no solo en México, sino en el mundo, que no sabe la razón de su desesperanza, de su depresión y fatiga?
El otro aspecto de la bipolaridad: Manía o hipomanía.
Después de unos días, unas semanas o meses de sentirte totalmente deprimido, un día te despiertas y estás renovado, con un exceso de autoestima que te hace sentir la persona más poderosa del universo, con delirios de grandeza, sintiéndote capaz de hacer cualquier cosa, en cualquier momento, con una energía inagotable y pensamientos (muchas veces irreales) sobre el futuro. Haces planes que no llevaras a cabo, comienzas tareas que no terminas, actividades: eres multitask, estas haciendo ejercicio, hablas con tus amigos (con los cuales no habías hablado debido a tu depresión), limpias la casa que no has limpiado en semanas, inicias proyectos, tienes un torrente de ideas, te inscribes a cursos y te sientes, simplemente feliz. No necesitas dormir, no sientes cansancio, el insomnio es inevitable y también sientes ansiedad, pero te mueves de un lado a otro sin saber exactamente que hacer. No sientes hambre. Hablas con una rapidez impresionante, nadie puede interrumpirte y te irritas si lo hacen.
Tus sentimientos están a flor de piel, tu autoestima exagerada te hace sentir sexy; ligarías con el cartero si en ese momento llegara, tu hipersexualidad te lo pide; te muestras promiscuo y ves con coquetería al encargado de la tienda que te atiende mientras compras todas esas cosas que no necesitas: una memoria USB, pintura (aunque no pintes), libros que no leerás, y manuales para el curso de programación al que te acabas de inscribir, películas que no te interesa ver, cualquier pequeña cosa es necesaria, porque si tienes eso, tu vida cambiará, tu serás feliz. Las posibilidades son infinitas, el dinero no es problema (al menos en ese momento), porque solo te interesa el presente y lo que sientes: esa adrenalina, esa sensación de hablar, de ser escuchada, de comprar, de moverte, de tener sexo, de ser vista. Es como una droga. No quieres estar sola; sales a divertirte, flirteas con tus amigos, después de un tiempo sin estar con ellos, ya que en tu episodio depresivo no los querías ni ver; disfrutas la música y mientras vas en el carro cambias una y otra vez de canción. Solo buscas aquellas movidas y pegajosas; cantas.
Es algo que nunca haces y sin embargo, ahora solo quieres adentrarte en la música.
Consumes sustancias que en un estado normal jamás consumirías. Tomas alcohol en exceso, tienes sexo con personas que no deberías tener. A veces, incluso, teniendo pareja.
No sabes porque lo haces, al menos yo no sabia y en ese momento no me importaba, es como si no hubiera sido yo, como si mi YO se desprendiera de mi y solo vieras a tu cuerpo realizar esas acciones sin poderlo parar, porque no quieres, porque no puedes.
Estas con personas, a veces, haciendo el ridículo pero pensando que eres el alma de la fiesta. Que más da.
Tu infidelidad no importa, no tienes conciencia sobre eso en ese momento. Después de un rato, esa persona con la que estuviste se va, y te sigues sintiendo sola. Entonces, le hablas a tu pareja a las 4am. O ya es tu ex? Y quieres ir a su casa, le dices que la extrañas. O le hablas a la chica en curso, o a tu mejor amiga confesándole tus sentimientos, o a tu mejor amigo que está dormido, o a quién sea. Quieres hablar!
Vas a casa de tu pareja y tratas de seducirlo/a pero el/ella ya sabe de tus cambios de animo, de como te pones a veces, de tus excesos con el alcohol y drogas y le dices que estas viviendo, o solo quiere verte deprimida?
Al día siguiente, te sientes mal, por que hiciste todo eso? No pudiste evitarlo, no pudiste hacerlo!
Te sientes mal contigo misma, piensas… por qué no soy como las demás personas? Por qué me comporto así? Por qué no puedo controlarme? Pero realmente (y yo no lo sabía, y estoy seguro que muchos no lo saben), no es algo que puedas controlar. Es como la esquizofrenia o los delirios de persecución, los pacientes diagnosticados con esas enfermedades, realmente piensan que hay otras personas ahí, tu sabes que no los hay, todos saben que no los hay, pero ellos LOS VEN, para ellos ESA ES LA REALIDAD, es algo, que solo con medicamentos, se puede controlar. Eso es la bipolaridad, es un trastorno no psicológico, sino psiquiátrico.
Esa euforia, esa adrenalina te obligo a llamarle a personas, checas tu celular y ves todo ese daño ya hecho, aunque tus amigos ya te conocen... ya saben como te pones de vez en cuando.
Esa misma adrenalina te hace comprar cosas innecesarias, serle infiel a la persona que amas, lastimar a tus amigos con frases y palabras que no quieres decir, hiriéndolos por tu irritabilidad extrema.
Eso es la bipolaridad, ESO. Y no cambiar súbitamente de animo, no los arranques explosivos, NO.
Es un sentimiento que no puedes controlar, que no puedes cambiar, es algo hereditario, algo que esta en tu cerebro, es un trastorno psiquiátrico muchas veces erróneamente diagnosticado como depresión. Porque, seamos sinceros.... quien se queja de sentise bien? quien se quejaria de sentirse con energía, euforia y feliz? No, a uno le molesta la depresión, no la felicidad ni la euforia.
Pero ambos, son estados irreales (y a la vez, tan reales), son estados que conllevan a la autodestruccion.
Empecé el año deprimida, tenía un empleo que me gustaba e iba a la escuela. Salía con muchas chavas y todo estaba bien. Al menos por fuera; dentro de mi, había una necesidad de atención, coqueteaba con personas, con todo mundo, me besaba con cualquiera (incluso hombres, incluso odiándome a mi misma después de hacer eso) y tenia problemas alimenticios (ok, aún los tengo). Solo me importaba el presente, el instante. Podía estar saliendo con alguien y en ese momento no me importaba, hacia contacto visual con otra persona y sonreía, y era falsamente feliz.
Al día siguiente, aun sin dormir, me iba a trabajar, con algo de dolor de cabeza y una sed impresionante; me había gastado demasiado dinero el día anterior y había amanecido en la casa de un desconocido o desconocida, pero no importaba. Durante el día, aún ebria (o en algún estado exaltado, provocado ya sea por sustancias o la manía), me sentía feliz.
En el transcurso de este me empezaba a sentir deprimida, recordaba lo acontecido la noche anterior y me decía a mi misma que no lo volvería a hacer, me arrepentía y por supuesto, había cometido tantos errores que estoy segura que habría personas que no me querrían volver a hablar. Abandonaba a mis amigos, me besaba con las personas incorrectas en el momento equivocado y absolutamente nadie en el mundo confiaba en mi. Por 2 o 3 horas de felicidad, arruinaba amistades que habían durado años. Cosas así.
Llegué a tal momento de desesperación dentro de mi vida, la cual, ni siquiera era infeliz, dentro de todas mis actividades era soportable, a veces incluso agradable, pero vacía… llena de momentos de confusión y sentimientos mixtos. Bipolaridad.
Entonces, renuncié a todo y me fui a Guadalajara.
Fue, una excelente experiencia, pero hasta cierto punto, un camino a la autodestrucción que no hubiera podido seguir, conocí personas y tomé como nunca había tomado, y me drogué e hice cosas que ni siquiera recuerdo. Volví. He tenido un consumo de alcohol y drogas casi nulo por más de 110 días (excepto por una vez que tomé mucho y amanecí en otro estado ._. y otra vez con mi ex pero esa no cuenta, creo).
Hace poco fui diagnosticada con trastorno bipolar, empecé a ir a un psiquiatra y ahora tomo medicamento, tengo un trabajo estable (soy analista de datos), y entraré a la escuela y me siento por primera vez en mi vida, no feliz ni triste, sino estable. Sin delirios de grandeza pero tampoco con depresiones. Obvio tengo días malos, y pasará algún tiempo antes de que pueda encontrar el medicamento adecuado para mi; aún no lo encuentro. En Guadalajara estuve saliendo con una chava, tiene 22 y fue diagnosticada con trastorno afectivo bipolar desde los 16, y aún no encuentra su media naranja medicinal.
Por cierto, leí en alguna parte que Thom Yorke fue diagnosticado con trastorno bipolar, eso explicaría la divergencia que existen entre sus discos, uno podría suicidarse escuchando el Ok Computer, y a la par, bailar alegremente con el In Rainbows.
También leí que el trastorno bipolar conlleva a desbordes de creatividad impresionantes, como lo dije antes, torrentes de ideas, especialmente, cuando se crea un estado mixto entre la bipolaridad y la manía. Sin embargo, al mismo tiempo, somos ansiosos, nos desconcentramos y renunciamos a actividades rápidamente, hay muchos artistas a lo largo de la historia que han sido diagnosticados bipolares, pero hay muchos que no. Así que al final de cuentas, es lo mismo- Siempre he creído que todos tenemos talento de alguna u otra manera, pero tenemos tantas ideas, tan inconexas, una necesidad de atención increíble, tenemos una idea y al instante queremos que todos nuestros followers la lean, somos inconstantes. Creo que si alguien se pusiera a leer tuits (realmente leerlos), podría sacar mil tópicos para libros, mil maravillosas ideas, y frases inmortales (sin embargo, las que se hacen famosas son las pendejas como esa de "cómete el pan").
Buscamos el instante. El problema no es el talento, la cuestión es desarrollarlo. No bastan algunos destellos de creatividad, se necesita un horario, algo consistente, horas de concentración para formar algo que valga la pena leer. Al final, aquellos que publican libros, no son aquellos con más talento (Stephenie Meyer? Carlos Cuauhtemoc Sánchez?), sino aquellos, con la constancia suficiente para trabajar en una idea, por más mediocre que esta sea.
Mi punto es que: Es posible que ser bipolar te dé una sensibilidad extrema, pero la concentración es algo mucho más díficil de encontrar... o cuánto recordamos realmente de todas esas ideas que hemos tenido a lo largo de nuestra vida?
Por el momento, estoy bien.

4 comentarios:
Curioso que vine a dar aquí.
Tienes razón, la palabra provoca juicios erróneos. A que te iba leyendo no podía dejar de pensar "esto me suena", creo que muchas enfermedades psiquiátricas provocan juicios y malentendidos semejantes. Suerte con tu tratamiento.
Vaya! tantas cosas que descubriste...pero creo que lo importante es lo ultimo,estas bien :)
Podría fingir que lo leí todo, pero mejor te distraigo... Mira un dinosaurio !
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